¿Qué cubre el seguro de comercio? - Privat asesoramiento
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¿Qué cubre el seguro de comercio?

¿Qué cubre el seguro de comercio?

No hay comercio o tienda que esté totalmente libre de sufrir alguna contingencia o imprevisto en un momento dado que afecte a sus mercancías o a sí mismo como inmueble. Hablamos de robos, incendios o inundaciones, por citar tres ejemplos básicos de siniestros habituales en locales comerciales que hacen de la contratación de un seguro para comercios algo prácticamente indispensable. Pero ¿sabes qué coberturas ofrece una póliza de estas características?

El continente y el contenido

Un seguro de comercio tiene por objetivo compensar al Autónomo que sea dueño de un negocio o tenga uno alquilado por cualquier problema ocurrido dentro de sus instalaciones. En concreto, ofrece coberturas centradas en dos aspectos:

– El continente. Se refiere, en concreto, al local comercial en sí mismo en el que la empresa desarrolla su actividad profesional. Puede ser un taller mecánico, una tienda de comestibles o cualquier otro establecimiento que puedas imaginar.

– El contenido. En este caso, se trata de todo lo almacenado en el interior de dicho local comercial. Pueden ser herramientas, maquinaria industrial o equipos electrónicos, por ejemplo.

La mayoría de los seguros para comercio incluyen coberturas para ambos aspectos. Sin embargo, en casos excepcionales, el Autónomo puede contratar aquellas que solo hacen referencia a uno de ellos. No es algo muy habitual, pero puede darse en locales de alquiler en los que el arrendador exige por contrato una póliza exclusiva que asegure su inmueble.


¿Qué coberturas generales ofrece un seguro de comercio?

No importa en qué seguro para comercios te fijes, lo normal es que incluya, de forma generalizada, las siguientes coberturas básicas:

1. Incendio.
2. Robos y hurtos por parte de terceros o del propio personal.
3. Daños por agua
4. Responsabilidad Civil de distintos tipos
5. Fallos eléctricos y sus consecuencias.
6. Actos vandálicos en general.
7. Reparaciones en maquinaria y de equipos informáticos. 


Responsabilidad civil

No todos la incluyen, pero lo normal es que se negocie dentro de la misma póliza y no mediante la contratación de otra diferente. En concreto, su función es la de cubrir las indemnizaciones a terceros derivadas de daños ocasionados por la propia actividad profesional del establecimiento comercial. Generalmente, las compañías ofrecen a los Autónomos un límite de 150.000€, aunque se puede negociar una cantidad más alta o más baja según las circunstancias.

Además, cuando la cobertura del seguro para comercios incluye la responsabilidad civil del Autónomo, lo normal es que se incorpore una cobertura de defensa jurídica ante reclamaciones y demandas. Esta brinda asesoramiento legal y un abogado en caso de ser necesario. Incluso puede abonar las costas del procedimiento.


Coberturas específicas de esta póliza

Más allá de lo comentado anteriormente, las pólizas de comercio son bastante personalizables. Por ello, el Autónomo puede negociar con la compañía otras coberturas adicionales que se ajusten mejor a las características de su empresa. Por ejemplo, puede incluir protección para sus mercancías durante el transporte y el almacenamiento e indemnizaciones especiales para objetos de gran valor, así como coberturas relacionadas con artículos entregados por sus clientes para su reparación.

En definitiva, el seguro para comercio cubre todas las contingencias imaginables que pueden acontecer sobre el continente y el contenido del local.