Seguro de Vida, ¿qué cubre y qué no? - Privat asesoramiento
19803
post-template-default,single,single-post,postid-19803,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,side_area_uncovered_from_content,footer_responsive_adv,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-18.2.2,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

Seguro de Vida, ¿qué cubre y qué no?

Seguro de Vida, ¿qué cubre y qué no?

En cierta medida, todos estamos familiarizados con los seguros de vida: son uno de los productos más importantes de las aseguradoras. Aunque no hay dos seguros de vida iguales y las condiciones para contratarlo varían de compañía a compañía, existen ciertos rasgos comunes a la mayoría de ellos. En este post te indicamos algunos matices sobre el seguro de vida, qué cubre y las circunstancias que no suelen incluirse en las pólizas. También te indicamos cuál es la edad máxima para contratar un seguro de vida.

En general, los seguros de vida se caracterizan por su cobertura principal. Como su nombre indica, la póliza cubre al asegurado en caso de fallecimiento, otorgando el capital asegurado a los beneficiarios del seguro de vida. Esta cobertura es su característica fundamental, aunque cuánto se cobra por un seguro de vida dependerá de las condiciones de nuestro contrato.

Sin embargo, todos los seguros de vida incluyen coberturas complementarias, que protegen al asegurado en circunstancias distintas al fallecimiento. La cobertura adicional más común es la de invalidez, aunque dista mucho de ser la única.

Así, por ejemplo, un seguro de vida incluye la cobertura por invalidez permanente y absoluta, pero también incluye una amplia variedad de servicios médicos como la orientación telefónica, la rehabilitación cardíaca o el acceso a una segunda opinión médica por parte de un cuadro de especialistas. El capital asegurado también puede recibirse por anticipado en una situación de enfermedad grave, lo que permite al asegurado beneficiarse de la póliza mucho más allá de la cobertura principal.

Además de lo anterior, entre las coberturas complementarias también se incluyen servicios de asesoría jurídica: el asegurado puede realizar consultas legales, tramitar la redacción de un testamento on-line o gestionar el borrado digital tras el fallecimiento del asegurado.

¿Qué no cubre un seguro de vida?

Aunque los seguros de vida protegen ante una gran variedad de circunstancias distintas al fallecimiento y ofrecen un amplio abanico de servicios, hay ciertas eventualidades que no suelen incluirse en las coberturas. Entre las circunstancias que no cubre un seguro de vida suelen encontrarse las siguientes:

• Los riesgos producidos por conflictos armados.

• Los riesgos asociados a fenómenos naturales distintos a las inundaciones, incendios o terremotos, como el desprendimiento de rocas.

• Los sucesos causados por mala fe del asegurado.

• Los riesgos que se producen fuera de la cobertura temporal del seguro, como los que tienen lugar antes del pago de la primera prima.

• Los accidentes que el Gobierno haya calificado de catástrofe nacional.

Aunque las anteriores cláusulas son habituales, pueden variar según la póliza contratada. Por ello, la mejor forma de determinar qué no cubre el seguro de vida es consultar el contrato de seguro de vida.

¿Cuál es la edad máxima para contratar un seguro de vida?

Aunque es lógico pensar que los seguros de vida suelen contratarse a los treinta o cuarenta años, también son frecuentes los casos en los que una persona de edad más avanzada está interesada en contratar una póliza. Sin embargo, para hacerlo es importante tener en cuenta la edad máxima de contratación.

En la mayoría de las aseguradoras, la edad límite depende de la póliza que se contrate y del alcance de las coberturas que incluya el seguro de vida. Cada compañía tiene libertad para poner las condiciones que crea necesarias, aunque la mayoría de ellas suelen establecer los siguientes límites de edad, según la cobertura:

• Contratar un seguro de vida: Entre los 65 y los 70 años

• Renovar la cobertura principal: Alrededor de los 80 años

• Renovar las coberturas adicionales: Alrededor de los 75 años

Disfruta de la cobertura y paga menos

Además de los límites de edad para la contratación de un seguro, es importante tener en cuenta que la edad es un factor importante en la subida de la prima. La mayoría de las compañías consideran el envejecimiento como un factor de riesgo a la hora de otorgar una póliza, por lo que no es extraño que debamos pagar algo más si contratamos el seguro de vida a una edad avanzada.

Teniendo esto en cuenta, es recomendable contratar un seguro de vida lo antes posible, hacia los 30 o 40 años. Hacerlo no sólo puede resultarnos más económico: también nos permitirá gozar de protección médica y jurídica ante casi cualquier imprevisto.

PrivatAsesoramiento.com , te asesoramos con profesionalidad y objetividad, negociando y obteniendo del mercado las menores condiciones para ti.
Whatsapp +34 655 87 88 51